Los Beatles. Ellos fueron los que me incitaron a leer esta pesadilla en formato .mobi. No es que Norwegian wood sea de mis canciones favoritas, pero tiene algo que seduce y que una vez que prestas atención a la letra te desestabiliza, porque, en mi opinión, la melodía no va con la historia. Y al haber acabado el libro por fin comprendo porqué fue ésta la canción elegida. Es desconcertante porque la dinámica es muy tranquila y desprovista de cualquier tipo de emoción y sin embargo todo lo que va ocurriendo es emocional en extremo.
Desestabilizante.
La historia son recuedos de juventud de Toru Watanabe y lo que supuso tanto para él como para Naoko, el suicidio de su mejor amigo Kizuki.
Ya el argumento deja mucho que desear, pero como era Murakami que ahora mismo es uno de los autores mejor valorados y tenía como inicio una canción de Los Beatles, me decidí a leerlo. Error.
Cuando leí 1984, me quedé mal, era una sensación de vacío, de impotencia, no sé, un horror, pero era como esos hematomas que cuando los presionas te duelen pero a la vez te gusta, porque durante la lectura abres los ojos o ves reflejadas teorías tuyas que ya alguien las pensó antes he hizo una historia con ellas. Sin embargo, con Tokio blues, no aprendes nada, no sientes nada, solo aburrimiento y algo de rabia hacia Watanabe por ser una persona con tan alta autoestima cuando es el protagonista más pasivo que me he encontrado jamás.
A pesar de haber mucho sexo, no hay nada de pasión y mucho menos hablemos de algo parecido al amor, por más que se empeñe Murakami en hacernos pensar que sí. En caso de haberlo, sería, como ya he dicho, el amor que siente un adolescente desapasionado.
Si que es cierto que en los países asiáticos la tasa de suicidios es algo más alta por el estrés que les supone el exceso de competitividad, pero en la historia la gente se suicida porque sí, no hay un motivo real ni comprensible y eso hace que la muerte, que de por sí ya es abrumadora, resulte mucho más siniestra y desalentadora y hace que la lectura se vuelva más dificil.
El final es trágico como él solo, pero no porque Naoko se suicide (que te lo vas esperando desde el principio) sino porque el muy cabrón la deje tirada después de todas esas cartas y palabrería barata que ella
se quiso tragar para irse con Midori (a la que sí, quiere, pero no de esa manera) porque era más cómoda y fácil de llevar.
Llevo un rato releyendo lo que he escrito y escribiendo más cosas que después borro, porque no encuentro las palabras adecuadas para describir lo desagradable que es, y como no merece tanta atención y esfuerzo este libro solo voy a añadir que es un libro lineal, y destructivo pero a la vez sin intensidad.
jueves, 12 de julio de 2012
Tokio Blues (Norwegian wood).- Haruki Murakami
lunes, 28 de mayo de 2012
La cena de Herman Koch
Podría escribir la sinopsis que tiene el detrás para explicar el argumento pero, es que por más que lo leo, no veo que le haga justicia a la historia. Es mucho más grave e interesante de lo que te da a entender.
Es una narración en primera persona de la cena de dos parejas que se encuentran en un restaurante de lujo para decidir cómo actuar ante el hecho de que sus hijos han cometido un delito.
El autor tiene una manera particular de presentar los hechos, no estoy acostumbrada y por eso al principio me resultó confuso el sistema de Flashbacks, pero me fui adaptando y me pareció una estructura diferente y amena que te ayuda a mantenerte alerta y no relajarte en la lectura.
El protagonista divaga mucho y va revelando información muy poco a poco lo que crea una sensación de suspense que anima a seguir con la lectura, aunque a veces te saca de quicio, todo sea dicho.
Hace tiempo me di cuenta de que tendía a pensar que el protagonista siempre tiene razón sin importar nada, pero poco a poco fui aprendiendo a imponer mi criterio sobre el del personaje. Aunque no hubiera sido capaz de cambiar esto, estoy segura de que me habría resultado imposible identificarme con alguno de los personajes, estuve a punto de caer con el protagonista cuando explicaba que no todas las víctimas son inocentes porque a veces a mí se me malinterpreta y pude sentir algo de empatía con él
Es curioso que el personaje al que peor se presenta, su hermano, de alguna manera es el mejor de todos (lo que no quiere decir que sea entrañable ni que te vaya a gustar) y su mujer que la presenta durante todo el libro como una deidad, es tanto la más ciega como la más retorcida. Nunca me había encontrado con un libro en el que todos los personajes me resultaran odiosos.
En la sinopsis hablan sobre "un caso de violencia grave"... me hace gracia porque estamos hablando mínimo de homicidio y máximo de asesinato y yo no estaba preparada para eso.
La sinopsis no te prepara para lo que es realmente. No es una cena tranquila en la que se discute sobre si meter a los niños en un internado o no, que es lo que yo pensaba, sino un encuentro de desquiciados que se que deben decidir si sacar a la luz la culpabilidad de sus hijos o vivir con ello.
Plantea muchas dudas ¿Sabían lo que hacían?¿Sin alcohol habrían hecho lo mismo? ¿Se quiere igual a un hijo adoptado? son muchas y muy diferentes, pero la principal es ¿Cómo actuaría yo si fuera su madre? y obviamente son situaciones en las que si uno no se encuentra es casi imposible ponerse en la piel y saber lo que haría, pero desde luego que la sorpresa (por lo menos para mí) de la resolución de la madre me parece fuera de lugar e incluso la culpable de que me cueste recomendar este libro.
Es una narración en primera persona de la cena de dos parejas que se encuentran en un restaurante de lujo para decidir cómo actuar ante el hecho de que sus hijos han cometido un delito.
El autor tiene una manera particular de presentar los hechos, no estoy acostumbrada y por eso al principio me resultó confuso el sistema de Flashbacks, pero me fui adaptando y me pareció una estructura diferente y amena que te ayuda a mantenerte alerta y no relajarte en la lectura.
El protagonista divaga mucho y va revelando información muy poco a poco lo que crea una sensación de suspense que anima a seguir con la lectura, aunque a veces te saca de quicio, todo sea dicho.
Hace tiempo me di cuenta de que tendía a pensar que el protagonista siempre tiene razón sin importar nada, pero poco a poco fui aprendiendo a imponer mi criterio sobre el del personaje. Aunque no hubiera sido capaz de cambiar esto, estoy segura de que me habría resultado imposible identificarme con alguno de los personajes, estuve a punto de caer con el protagonista cuando explicaba que no todas las víctimas son inocentes porque a veces a mí se me malinterpreta y pude sentir algo de empatía con él
Es curioso que el personaje al que peor se presenta, su hermano, de alguna manera es el mejor de todos (lo que no quiere decir que sea entrañable ni que te vaya a gustar) y su mujer que la presenta durante todo el libro como una deidad, es tanto la más ciega como la más retorcida. Nunca me había encontrado con un libro en el que todos los personajes me resultaran odiosos.
En la sinopsis hablan sobre "un caso de violencia grave"... me hace gracia porque estamos hablando mínimo de homicidio y máximo de asesinato y yo no estaba preparada para eso.
La sinopsis no te prepara para lo que es realmente. No es una cena tranquila en la que se discute sobre si meter a los niños en un internado o no, que es lo que yo pensaba, sino un encuentro de desquiciados que se que deben decidir si sacar a la luz la culpabilidad de sus hijos o vivir con ello.
Plantea muchas dudas ¿Sabían lo que hacían?¿Sin alcohol habrían hecho lo mismo? ¿Se quiere igual a un hijo adoptado? son muchas y muy diferentes, pero la principal es ¿Cómo actuaría yo si fuera su madre? y obviamente son situaciones en las que si uno no se encuentra es casi imposible ponerse en la piel y saber lo que haría, pero desde luego que la sorpresa (por lo menos para mí) de la resolución de la madre me parece fuera de lugar e incluso la culpable de que me cueste recomendar este libro.
miércoles, 23 de mayo de 2012
El nombre del viento
Ahora mismo es muy difícil para mí valorarlo porque no ha sido tan neutro como esperaba, pensaba que iba a ser más adulto y nuevamente me encuentro a un adolescente...
Yo no soy en absoluto de esas personas que ponen, por ejemplo, a Paulo Cohelo por los suelos y a Gabriel García Márquez por la nubes por la manera de escribir que tengan, siempre me ha pesado más el contenido y pienso que es ridículo valorar una historia por las figuras literarias, vocabulario etc... que use el autor, pero, en esta ocasión no he podido pasar por alto cómo estaba escrito. No quiero decir que esté mal escrito, no, pero si que es cierto que ha habido algunas expresiones y palabras que chirriaban con la dinámica general.
El mundo que ha creado Rothfuss la verdad, no es nada del otro mundo, cuando lo leía no pensaba "buah qué imaginación tiene este tio" de alguna manera era como si yo asumiera que las cosas eran así, nada me extrañaba, era muy familiar y lo era porque siempre soñé con que la magia existiera y esa era una de las maneras en las que en algún momento pensé que podría ser.
Ahora llega lo difícil, A pesar de todo esto ¿Cómo podría yo valorar mal un libro que me ha hecho SENTIR? Hacía mucho tiempo que no me implicaba tantísimo con un personaje y eso me hace que obvie todo lo demás.
Cuando fue al Eolio a tocar el laúd, el corazón me palpitaba como cuando yo he tenido que salir a tocar, me temblaban las manos y quería que pasara rápido porque no soportaba la tensión, pegué un salto del sofá (con gritito incluido) cuando consiguió el caramillo de plata, lloré cuando se rompió el laúd de su padre, odié a Ambrose, Temí a Lorren...
Y aunque no pinta nada, tengo que decir que de los 10 últimos libros que me he leído escritos por hombres, 7 hablaban de las mujeres de una manera para mí muy desagradable, especialmente John Verdon que es incapaz de hablar de una mujer que aparezca sin hacer un comentario sobre su atractivo con un toque lascivo. Es como si no pudiera aparecer una mujer y ya está siempre tienen algo que decir sobre su belleza, y aunque Rothfuss también lo hace, me parece el más comedido de todos y después de las estupideces de friki que no se ha comido un colín en su adolescencia que he tenido que leer, se agradece su delicadeza.
Cuando fue al Eolio a tocar el laúd, el corazón me palpitaba como cuando yo he tenido que salir a tocar, me temblaban las manos y quería que pasara rápido porque no soportaba la tensión, pegué un salto del sofá (con gritito incluido) cuando consiguió el caramillo de plata, lloré cuando se rompió el laúd de su padre, odié a Ambrose, Temí a Lorren...
Y aunque no pinta nada, tengo que decir que de los 10 últimos libros que me he leído escritos por hombres, 7 hablaban de las mujeres de una manera para mí muy desagradable, especialmente John Verdon que es incapaz de hablar de una mujer que aparezca sin hacer un comentario sobre su atractivo con un toque lascivo. Es como si no pudiera aparecer una mujer y ya está siempre tienen algo que decir sobre su belleza, y aunque Rothfuss también lo hace, me parece el más comedido de todos y después de las estupideces de friki que no se ha comido un colín en su adolescencia que he tenido que leer, se agradece su delicadeza.
Que lo haya dejado todo en el aire me gusta. Mira que Harry Potter son 7 libros, bueno, pues me faltan, querría más, por eso no me quejo de que se hayan quedado preguntas por responder, bueno, por eso y porque ya tengo la segunda parte y no voy a tener que estar esperando jajaja.
domingo, 1 de abril de 2012
Ghostgirl
Hace años que en la librería ví este libro y como a todo el mundo, me llamó la atención por la encuadernación con la tapa de delante con la ventanita como un ataúd y los bordes de las páginas de ese rosa fucsia brillante, la verdad es que era precioso, pero no quise comprarlo, porque me parecía demasiado caro para ser un libro que yo intuía que no me iba a encantar; por eso, esperé a poder acceder a él de otra manera.
Cuanto más pasaba el tiempo, más ganas tenía de leerlo, y cuando las esperas se alargan, al
final la decepción es inevitable.
La valoración global no está mal, y personalmente para mí, después de leer Fahrenheit 451 y 1984 la verdad es que me vino muy muy bien e hizo a la perfección su rol de "libro transitorio" y me despejó muchísimo.
Por supuesto, hay que tener en cuenta que es un libro juvenil, para niñas de entre 12 y 16 años y hay que valorarlo como tal.
Los protagonistas son un perfecto reflejo de la realidad adolescente, pero tira mucho del cliché de la tipica niña que ni es especialmente guapa ni tiene un carisma notable pero que saca muy buenas notas, porque por lo que se ve las feas con malas notas no pueden tener su historia...
Claro que para alguien ya crecidito la protagonista es insufriblemente estúpida y egoísta, por eso digo que hay que tener en cuenta el público al que está dirigido, para poder meterse más en la piel de una niña cuya única aspiración es ser popular, si no has estado ahí o si lo has estado, pero lo has superado, a veces la empatía se torna demasiado difícil y la historia se vuelve ridícula, eso sí, teniendo paciencia, la cosa mejora.
Tiene algunos puntos raros que me liaron y otros que no tienen sentido, como por ejemplo, que sea incorpórea, pueda atravesar paredes, le atraviesen las cosas y sin embargo el maquillaje se le queda pegado en la cara y le puede sacar las cejas....
Desde que salió Harry Potter el rollo de meter un colectivo fantástico (vampiros, muertos...) en un instituto se está haciendo cada vez más popular, personalmente me gusta mucho la idea, pero aún estoy esperando a ese ente que sea capaz de, como mucho, igualar a Rowling.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Correr - Jean Echenoz
Pensé, que al igual que muchas películas, me podría servir de alguna manera de motivación para dejar el sofá y la manta de por las tardes y salir a correr con una rutina, pero la verdad es que no ha sido así.
El libro no es más que una biografía profesional, que yo para eso, me habría enchufado a la wikipedia...sobre todo, bueno y de esto no se explicar el por qué, pero el hecho de que el 97% del libro estuviera en un presente absoluto me incomodaba muchiiiisimo y me distraía sobremanera de la historia.
Trata de expresarse de una manera cercana, sin mucho adorno y palabros que solo están en el María Moliner (recurso que usan muchos escritores para esconder/disimular la bazofia que crean), pero eso no mejora mucho la cosa, lo hace más confuso aún si cabe.
Ahora, eso sí, la historia de Emil Zátopek, merece la pena conocerla, ya no solo por la fuerza de voluntad y la capacidad de sacrificio, sino por un personaje peculiar, que va de modesto, pero sabe muy bien lo grande que es, que corre de la manera opuesta a la que se suele hacer y lo más impactante, que le agrada el dolor... Un tio raro de cojones vamos, pero muy interesante.
Recomiendo ver vídeos de cómo corría, que además de curioso, te deja una imagen más clara de la historia.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Sé lo que estás pensando
El planteamiento es muy atractivo, pero la resolución, aunque elaborada, te deja un poco... :| sobre todo cuando empiezan a pasar cosas, para mi gusto incoherentes, en el sentido de que David Gurney, durante el libro saca conclusiones que nadie en el cuerpo de policía es capaz y sin embargo, hay dos momentos en los que se queda atascado y son quizás las más obvias.
Spoiler!
En primer lugar, siguen unas huellas que no continúan, que desaparecen en un bosque... sinceramente que no se baraje la idea de que el asesino subiera o bajara de un árbol pero sí se hablara de aliens, me parece de lo mas absurdo.
Por otro lado tenemos el número 19,Lo llaman por teléfono y le dicen que diga un número y después le dicen que vaya al buzón y hay una carta con el número que él había dicho ¿¿de verdad a nadie se le va a ocurrir en pleno Siglo XXI que existen los móviles?? vamos, conforme lo estaba leyendo estaba pensando, pero vaya tontería, vale que si me la mandan a mí después de la nota del 658 me cago viva y no caigo, pero el detective que no está implicado emocionalmente, ¿¿cómo no lo ve hasta el final??
La resolución del primer mensaje(el de 658), es un poco sosa, pero la verdad, tiene sentido y a mí no se me ocurría absolutamente ninguna explicación mejor, de hecho, no se me ocurría nada jajaja
Me parece completamente innecesarios TODOS los comentarios "Sexuales" ya sea directa o indirectamente que hace sobre cualquier mujer que aparece en el libro,me da la sensación de que el autor ha sido el típico friki que tocó su primera teta con 23 años y por eso es incapaz de ver a una mujer y no pensar en si está buena o en tirársela y esos atributos se los ha transmitido al pobre Gurney que sin ese detalle, me caería bastante bien.
LNo me gusta tampoco esa apología a su matrimonio cuando pende de un hilo y sinceramente, yo me quiero leer un libro de misterio, intriga, asesinatos... no quiero saber si le va a poner los cuernos a la mujer o si se van a divorciar...
Por lo demás, con sus incoherencias y todo, no es mal libro, aunque siendo el primero que leo de este tipo quizás el tiempo me lleve a decir lo contrario, no sé, de todos modos, hoy por hoy lo recomiendo.
domingo, 16 de octubre de 2011
Orquesta Barroca de Granada
Hoy ha venido la Orquesta Barroca de Granada a tocar en la iglesia, el programa era "Ciel e terra" de Händel. La verdad es que de Händel no conocía mucho más allá del Hallelujah y la Sarabanda, pero todo lo barroco me pierde, y miré algunos vídeos en youtube de la OBG y me gustó bastante.
Decían, que por ser gratuito, las plazas eran limitadas, así que, he llegado un rato antes para poder sentarme lo más cerca posible del Clavecín y al final ¡lo he conseguido! me ha dado pena que por hacer el bajo continuo, casi no se escuchaba, pero es normal, ya que no tenían instrumentos solistas como tal.
La sorpresa para mí, ha sido el Tenor (David Hernández). Yo no soy muy fan de la ópera ni de la voz en la "música clásica" pero esta vez, ha sido un extra a favor de la orquesta, e incluso me voy a animar a ver algo de ópera y digo ver, porque sé que si la escucho, no me va a decir mucho, pero al ver las expresiones del tenor, me he dado cuenta de que quizás, entendiendo la letra, sería como ver un musical.
Cuando ha acabado, ha habido muchos aplausos y la gente la verdad es que estaba flipando, porque ha sido muy bueno, han hecho un bis y al acabar, por fín, he podido tocar un Clave, aunque haya sido solo un acorde.
Como anécdota, la frase de Miguel "lo único malo era el asiento como se nota que para el cristianismo to es sufrimiento" jajaja
Decían, que por ser gratuito, las plazas eran limitadas, así que, he llegado un rato antes para poder sentarme lo más cerca posible del Clavecín y al final ¡lo he conseguido! me ha dado pena que por hacer el bajo continuo, casi no se escuchaba, pero es normal, ya que no tenían instrumentos solistas como tal.
Cuando ha acabado, ha habido muchos aplausos y la gente la verdad es que estaba flipando, porque ha sido muy bueno, han hecho un bis y al acabar, por fín, he podido tocar un Clave, aunque haya sido solo un acorde.
Como anécdota, la frase de Miguel "lo único malo era el asiento como se nota que para el cristianismo to es sufrimiento" jajaja
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